domingo, 30 de enero de 2011

Suyo

Se levanta sigilosamente, no quiere que la escuchen sus padres. Tiene la edad suficiente como para irse de su casa y tener que dar explicaciones pero no puede, la independencia la aterroriza, el sólo hecho de no tener las estrictas reglas que le imponen sus congéneres dando vuelta por su cabeza, la atormentan. Desea salir de esa cárcel mental, física, espiritual pero la culpa la carcome.
Ya quisiera ella ser LIBRE...!
 ¿Pero de qué? Sabe muy bien que sus propias fantasías se contraponen con todo lo que aprendió sobre religión, las costumbres -las buenas-, la moral, la ética. Será por eso que puso el despertador a las 5 de la mañana. Para limpiarse de todo pecado.
Se prepara, con ansiedad, no hay nada que desee más en el mundo que salir de su casa. Realiza el ritual tan excitante como la experiencia que le espera, eso la hace sonrojar y a su vez, caer en la realidad, hace 35 minutos que está en el baño y se lo reclaman. Cierra la ducha, toma la toalla, se mira. Está como ella quiere, sin rasguños de maquinita, pero llena de gotitas, el cabello húmedo está empezando a darle escalofríos. Se envuelve en la toalla. “Ya es hora”, piensa. Sale corriendo para su habitación. La emoción la conmueve. Se siente muy mujer.
Su ropa está lista desde la noche anterior. Esperándola, como ella espera este momento.
Se peina, se viste, delicadamente, cada prenda en el lugar indicado. Hasta la ropa interior hace juego con lo que se puede ver. Se mira al espejo: es toda una mujer, cualquier hombre desearía descubrirla así.
Mira el reloj… Es tarde (como siempre). Termina de arreglarse las medias, su camisa está bien planchada, desabrochada en el lugar correcto, sugerente. Es hora del perfume, el maquillaje pero ¡no! Es tarde…

Es tarde para darse cuenta que las reglas son: sin perfume, sin desodorante, sin maquillaje… sólo de esa forma, por un momento, podrá sentir que es SÓLO DE ELLA.

jueves, 27 de enero de 2011

Mi palabra


Este blog no avanza mucho pero creo que tiene que ver con una falta de voluntad mía. Sé que muchos de Uds. Llegaron acá por alguna casualidad internetística o algo por el estilo, o tal vez me conocen y les dio curiosidad saber cómo escribo, por eso mismo, a partir del día de hoy prometo a mis lectores hacer algo más interesante que escribir de vez en cuando, sino dedicarme a expresar lo que siento. Porque esa es la explicación del blog en sí. Transmitir mis pensamientos y vivencias para que podamos charlar o comentar lo que nos pasa día a día o bien, semana a semana.
Puedo decir que en mi otro blog pude conocer a gente realmente superinteresante y me gustaría conocerla ahora, nuevamente o de regreso. Puedo decir, que estoy más grande (no sé si físicamente, nunca fui muy pequeña, de todos modos, pero sí espiritualmente) y viendo el historial de mi blog anterior, me doy cuenta de la cantidad de cambios que se dieron en mi vida. Y eso es GENIAL!
Espero que Uds. también puedan compartir conmigo lo que piensan.
Nos estamos leyendo, Saludos! ;)

viernes, 7 de enero de 2011

Click!

¿Por dónde comienzan los cambios internos? Es una pregunta que me hago reiteradamente y a veces me cuesta responder.
Muchas veces, vemos algo que nos moviliza. Otras, alguien dice algo disparatado que nos deja pensando o bien nos marca un antes y un después, nuestra cabeza no es la misma, algo nos impacientó y necesitamos descubrir cuál fue el detonante. Otras veces, tenemos que sentir algo así como un nudo en el estómago para darnos cuenta que algo no está funcionando bien y que esa no era la sensación que queríamos sentir.
Creo que en alguno de estos momentos -y en otros miles que deben existir- es cuando sentimos que algo ha actuado de disparador y yo no podemos posponerlo más. No more procastination!
Ha llegado el momento del cambio.
Cambio interior que se refleja en el exterior aunque no querramos, se nota.
Tu actitud, tu mirada, tu preocupación, tus prioridades, entre otras cosas, CAMBIAN.
Y eso es un poco la vida, el CAMBIO CONSTANTE.
La no monotonía y ¿por qué no? los sueños cumplidos.